HORAS FELICES
Cada vez es
más frecuente encontrarse con un cartel de “Happy Hour” en la entrada de los
bares y restaurantes. Copas, tapas, todo más barato siempre y cuando se consuma
dentro de un margen horario. En estos casos, está claro que el consumidor sale
beneficiado, pero ¿los propietarios de los establecimientos?
Este concepto
se puede definir como, un término utilizado para hacer referencia a un corto
periodo de tiempo en el que un establecimiento (generalmente pubs y bares)
ofrece descuentos y precios especiales. Este periodo de tiempo puede ser de una
hora (como el propio nombre indica) o bien extenderse a tres o cuatro horas,
dependiendo del establecimiento. El objetivo principal de esta estrategia es
atraer clientes durante esas horas en las que, por una u otra razón, el negocio
se ralentiza o estanca y las ventas no son abundantes
Por tanto,
hablando en términos puramente teóricos, podría decirse que las “happy hours”
constituyen una política de precio basada en el control de la demanda por medio
de la discriminación de precios en función del momento de uso. No obstante, es
necesario preguntarse si el hecho de ofrecer descuentos en los productos
ofrecidos durante una o varias horas al día, resulta rentable para el
empresario.
Entonces,
es necesario tener en cuenta factores que nos indiquen que las happy hours
puedan resultar exitosas.
En primer lugar, conocer bien a tus consumidores, es
decir, tus clientes. De no conocerse, antes de llevar a cabo cualquier
política de precios como la de las "happy hours", es necesario que se
proceda a una investigación comercial en la que finalmente se esclarezcan tales
características. Así, se podrá saber qué tipos de producto buscan en la franja
horaria establecida como "happy hours", cuál es su sensibilidad al
cambio de los precios, etc.
En segundo
lugar, diferenciación y creatividad. Aquí adquieren importancia para reducir la
imagen del gasto los precios y colores. Por ejemplo, generalmente las happy
hours de los bares aparecen anunciadas en las puertas de estos o en la calle publicitadas
en pizarras. Si en estas aparecen los precios de forma llamativa, o con frases
ingeniosas/graciosas, son mucho mas atractivas para los clientes.


Y, por
último, respetar la naturaleza de tu negocio, es decir, no perder de vista las
necesidades que se satisfacen. Por ejemplo, un restaurante mexicano que ofrezca
durante sus "happy hours" cervezas y vinos típicos del país,
acompañados de nachos o tacos, o bien margaritas para los más arriesgados en
horas más cercanas a la noche.
El éxito de
esta política de discriminación de precios es un hecho, pero no siempre y no
para todos. En líneas generales, las políticas de precio pueden ser muy
atractivas, y más pueden serlo los resultados obtenidos en caso de éxito. No
obstante, es fundamental no sumergirse en una política de este tipo, sin antes
llevar a cabo un estudio y reflexión sobre las circunstancias y el entorno en
el que nos encontramos. Por lo que siempre será necesario investigar, y si dicha
investigación llega a buen puerto se podrá explotar al máximo las “Happy hours”.
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